Comunicación Diocesana

Este domingo 16 de julio se celebró la festividad de Nuestra Señora del monte Carmelo por lo que se realizaron diferentes actividades en la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen en esta ciudad iniciaron este día  con las tradicionales mañanitas a su Santa Patrona.

La celebración Eucarística fue presidia por Monseñor Rodrigo Aguilar Martínez quien en la homilía resaltó  que celebrar a la Virgen María nos motiva a rectificar nuestras intenciones a dejar los pecados y crecer en las virtudes, mencionó que la devoción a nuestra Señora del Carmen la tenemos en el escapulario el cual no es un amuleto que con tenerlo nos proteja automáticamente de las acechanzas y nos conceda el cielo, resaltó que el escapulario es un regalo de la Virgen María un distintivo y recordatorio que nos ayuda a estar pendientes a  vencer las tentaciones que nos hacen caer en pecado y crecer en las virtudes.

 

 

 

La orden de  carmelitas descalzos tiene actualmente 10 miembros activos quienes participan en misa, oración de laudes, vísperas y completas.
Una hora a la semana acompañamos al Santísimo Sacramento. Cómo servicio realizan visita de enfermos y llevan desayunos al hospital general y a la Colonia Resurrección. Los lunes realizan estudio bíblico de vida y obra de los santos carmelitas reglas y estatutos de la orden. El primer domingo tienen retiro espiritual.
Se llama tercera orden seglar por su origen cronológico y por ser la tercera rama del Carmelo descalzo.
La primera la integran los frailes Carmelitas descalzos.
La segunda la de monjas Carmelitas descalzas.
Y la tercera es la de los seglares.
La orden seglar acoge aquellos fieles que por especial vocación se comprometen a vivir en el mundo en comunión fraterna una vida evangélica impregnada del espíritu de oración contemplativa, tomando como modelo a la Virgen María y animada por el celo apostólico según ejemplo y doctrina de los santos carmelitas: Santa Teresa de Ávila y San Juan de la Cruz.
Cultivan con esfuerzo constante el espíritu de oración y la oración mima en un clima de recogimiento interior;
Participan en la Eucaristía de ser posible diariamente.
Procuran su crecimiento personal en la unión con Dios y el testimonio de vida y oración.
Estimulan la comunión fraterna con los otros hermanos y hermanas de la misma familia religiosa.
Honran a la santísima Virgen María con algún acto en particular y llevando el santo escapulario del Carmen.

La madrugada de este sábado 8 de julio el Pbro. Artemio Martínez Luna, ha partido a la casa del Padre a la edad de 84 años y vivió durante 10 años su sacerdocio ministerial pues fue ordenado a la edad de 74 años por el Obispo de la Diócesis de Papantla Mons. Lorenzo Cárdenas.

La Misa de exequias se realizó este domingo 9 de julio  en el templo Parroquial San Nicolás de Tolentino misma que  fue presidida por Monseñor José Trinidad Zapata Obispo de la Diócesis de Papantla.

Durante la homilía Monseñor Rodrigo Aguilar Martínez Obispo de nuestra Diócesis indicó que la muerte para nosotros es una tragedia una catástrofe pero no es así, es una paso a la vida plena, el Padre Artemio fue poco a poco deteriorándose físicamente pero se mantuvo firmemente en su fe, si bien ahora su partida nos duele también nos de paz pues gozará en la  presencia del Padre.

 

 

Grandes, pequeños, de distintos colores y con el estampado de las más variadas imágenes de santos, los escapularios se han convertido en objetos de uso común. Sin embargo, el desconocimiento del significado de esta pieza, nos ha llevado a utilizarlo de manera incorrecta al dotarle atributos mágicos, como un amuleto o como protección contra el mal de ojo, entre otras cosas. Es por eso que antes de portarlo, necesitamos estar conscientes de ciertos elementos, que no solamente caracterizan a esta prenda, sino que además nos ayudarán a entender y vivir plenamente su significado.

Desde tiempos muy antiguos, el Monte Carmelo fue un sitio predilecto para que las personas rindieran culto a Dios; ejemplo de ello fueron el profeta Elías y su discípulo Eliseo; con el paso del tiempo, un grupo de hombres cristianos decidió asentarse ahí para vivir una vida de oración, penitencia y austeridad; pero fue hasta el siglo XII que se fundó la orden del Carmelo que tenía como patrona a la Virgen María. Sin embargo, esta orden no pudo permanecer mucho tiempo ahí y se trasladó a Europa donde se les presentaron múltiples dificultades.

Ante esta situación, el Superior General de la orden, San Simón Stock, oró para pedir la intercesión de la Virgen María, quien se le apareció y le entregó esta prenda para uso de los carmelitas con la promesa de que, todo aquel que lo portara, tendría un símbolo de hermandad y salvación de los peligros, al morir no padecería de las penas del infierno y que el sábado siguiente de su muerte sería la mismísima Virgen quien lo librara del purgatorio. A partir de este momento, la orden no sólo comenzó a utilizar el escapulario, sino que, además, se difundió la veneración a Nuestra Señora del Carmelo.

Los primeros escapularios eran piezas de tela que cubrían completamente el pecho y la espalda de quien lo portaba; con los años, redujo su tamaño y se empezó a utilizar por laicos que decidían consagrarse a la Virgen María. Así pues, el escapulario no es un simple accesorio, es un símbolo de entrega, servicio y compromiso de seguir a Jesús como lo hizo María, vivir abiertos a la voluntad de Dios, orar y vivir cercanos a las necesidades de nuestros hermanos. Finalmente, es necesario aclarar que quien desee portar el escapulario debe recurrir a un sacerdote, quien se encargará de bendecirlo e imponerlo con una oración especial.

María del Carmen L. Cuevas

Este martes 4 de julio se realizó la festividad de la Santísima Virgen María en su advocación Nuestra Señora del Refugio de Pecadores en la capellanía de esta ciudad la celebración Eucarística fue presidia por Monseñor Rodrigo Aguilar Martínez y concelebrada por el Padre Jorge Castillo.

En la homilía se resaltó que Nuestra Señora del Refugio no se trata de que el pecado encuentre refugio en ella y siga su estilo de vida, si no que esté dispuesto a la conversión  pues quien no se convierte no encuentra cobijo, la misericordia de Dios es bondad, perdón y ternura pero requiere conversión humana, el refugio que nosotros pecadores buscamos en la virgen María nos debe disponer con actitudes sinceras de reconocer nuestros pecados que nos duela y busquemos el arrepentimiento y que el pecado no se repita así lo indico Monseñor Rodrigo Aguilar Martínez.

Añadió que para encontrar refugio necesitamos fe no es algo cómodo y es que en la cultura actual que  es tan compleja, es importante buscar refugio en Dios a través de la virgen María conversión, arrepentimiento y reconocer el poder de Dios que es tan grande.

En 1847 se inició la construcción de la Capilla dedicada a la Virgen del Refugio a iniciativa de Doña Guadalupe Moro y se concluyó e inauguró el día 4 de julio de 1849.

 

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